Descripción
Este elegante florero blanco de cerámica, con diseño estilo jarra y asa integrada, aporta un toque artístico y moderno a cualquier espacio. Su acabado mate con textura rugosa y su diseño minimalista lo convierten en una pieza decorativa versátil para salas, cocinas, oficinas y más. Mide aproximadamente 22.6 cm de alto por 22.6 cm de largo y 11.4 cm de ancho, ideal como centro de mesa o para colocar flores naturales o artificiales. Su base ancha ayuda a evitar que se vuelque fácilmente, y su construcción en cerámica de alta calidad garantiza durabilidad a largo plazo. Fácil de limpiar a mano. Perfecto para resaltar cualquier arreglo floral o como acento decorativo por sí solo.
KL00818














